viernes, 12 de noviembre de 2010

MIRADA LIMPIA

Cambié las caricias por los impulsos eléctricos el día que decidiste volvérteme inasible, fantasmagórica y espectral. Al principio eso de atravesarte con mis dedos me daba dentera, lo confieso, pero pronto comencé a disfrutar de placeres antes inalcanzables, como hundir la mano en el tejido adiposo o sentir tu corazón danzando entre mis dedos. Con el tiempo acabamos encontrando aplicaciones prácticas a ese capricho tuyo. Reanudé mis estudios de medicina y
me especialicé en oncología. En los momentos de máximo éxtasis, a falta de anestesia, examinaba tus órganos por si encontraba algún tumor. Eres bella por dentro, cariño y ahora que te conozco mejor, no soportaría que me abandonases a pesar del incordio que es dormir con esa luz en contrapicado que va contigo a todas partes y que tan bien realza tus pupilas transparentes.

2 comentarios:

  1. Enhorabuena por este nuevo microrrelato, Ana. Y gracias por volver a crear y a compartir.

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